Hablemos del MICROCHIP

                                                      
                                                      ¿Qué es el microchip?


Se trate de un pequeño dispositivo, del tamaño de un grano de arroz, que se implanta bajo la piel de los animales domésticos. Cada microchip contiene un número, personal e intransferible, que se asocia con los datos del dueño del animal, de modo que éste queda claramente identificado.

 
Está envuelto en un material biocompatible lo cual elimina cualquier posible reacción alérgica y se pone de forma rápida e indolora, de modo semejante al de una vacuna.

El microchip tiene una vida media de 20 a 25 años, lo que es suficiente para cubrir todo el período de vida de la mascota.

Aunque no es lo habitual, puede ser que el microchip se desplace (migración) o incluso se desactive (en muy raras ocasiones), para evitarlo es conveniente que en cada revisión semestral o anual con tu veterinario le pase el lector para asegurarse que todo está en orden.
¿Cuándo se puede poner?
La edad mínima es de mes y medio de vida, después de eso en cualquier momento; siendo obligatorio a partir de los tres meses de edad.
 
¿Cómo se implanta?

La implantación se realiza mediante un aplicador estéril, y al ser indolora, no requiere sedación del animal. Se realiza bajo la piel del animal,  siendo el lugar más frecuente el lado izquierdo del cuello.



¿Cómo funciona?

Se pasa el lector del microchip por la zona de implantación del mismo y este muestra en su pantalla el código numérico. Este número se introduce en la base de datos del registro de identificación animal, diferente en cada comunidad autónoma, y esta nos detalla la información del propietario como nombre, dirección, teléfono, así como el nombre y raza de la mascota.
Así, cuando aparece un animal extraviado y llega a la consulta, podemos saber a quién pertenece dicho animal.
Hay que tener en cuenta que el microchip no es un gps que nos indica dónde está nuestra mascota en cada momento, pero es la única forma fiable que existe de ratificar que un animal encontrado o recuperado corresponde verdaderamente a quien afirma ser su dueño.

 
¿Cómo actuar en caso de pérdida?

En primer lugar debemos informar a nuestro veterinario para que de la alerta en el registro de identificación animal de nuestra comunidad (en Galicia es el REGIAC) de dónde y cuándo se nos ha perdido nuestra mascota. 







¿Que hago si cambio mis datos, cedo o fallece mi mascota?

En el caso de cambio de domicilio o del número de teléfono, deberá informar a su veterinario para que lo notifique al  registro de identificación animal.
Si se trata de una cesión también deberá contactar con su centro veterinario, donde se le facilitará la documentación  necesaria para el cambio de propietario. 
En caso de fallecimiento, También debemos de notificarlo, para dar de baja a nuestra mascota en el registro.

Recuerda que el microchip es la única forma a través de la que se puede asegurar legalmente que un animal corresponde a una persona, lo que es especialmente importante en caso de que el animal se pierda.