El frío y la artrosis

Parece que ha llegado el frío, y esta vez para quedarse!!! Por eso hoy le dedicamos la entrada a nuestros peludos más mayores

La artrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones muy frecuentes en perros mayores, provocando dolor, disminución del rango de movilidad articular e inflamación articular. 

El frío, y sobretodo la humedad, aumentan los síntomas de esta patología, así que en otoño e invierno es cuando más sufren los perros con artrosis 

Aunque es una enfermedad que no tiene cura, sí podemos mejorar la calidad de vida de nuestros animales siguiendo algunas recomendaciones:
  • Control estricto de la dieta: el perro debe estar en su peso ideal, las articulaciones sufren de forma muy importante el exceso de peso. 
  • Antiinflamatorios no esteroideos (AINE): para aliviar el dolor y disminuir la inflamación ( siempre bajo preinscripción veterinaria)
  • Protectores articulares nutricionales: glucosaminoglicanos, condroitin sulfato... 
  • En la medida de lo posible deben dormir bajo techo, con una manta o cojín que les aísle del suelo y les aporte una cama blanda, aislada de la humedad y caliente

  • Evitar la exposición al frío y a cambios bruscos de temperatura. Para ello podemos usar diferentes productos como los abrigos y las mantas, que nos ayudan a protegerlos del frío y de la humedad.
  • Ejercicio físico regular: es muy importante no perder demasiada masa muscular, los perros con artrosis tienden a debilitar la musculatura por falta de uso, este debilitamiento y atrofia muscular empeora el cuadro. Debemos instaurar un programa de ejercicio o movilidad controlada bajo la supervisión de su veterinario, ya que demasiado ejercicio, o si este no es el apropiado, puede empeorar la situación al incrementar la presión sobre las articulaciones. 
  • Realizar sesiones de fisioterapia con un especialista.

    Esperamos que os haya parecido interesante esta entrada. A lo largo del mes hablaremos mas detalladamente sobre la artrosis.