El cepillado


El cepillado

Debemos empezar el cuidado de los dientes de nuestra mascota cuando aún es un cachorro, aunque a estas edades aún no tengan su dentadura definitiva ni suelan aparecer problemas de sarro, el principal objetivo es que se acostumbre al aseo bucal y establecer una rutina de limpieza de dientes, entrando el cepillado a formar parte de los juegos y cariños que recibe.

El primer paso será sentarnos junto a nuestro cachorro cuando esté relajado, podemos aprovechar a hacerlo después de un paseo o de jugar con él. Poco a poco meteremos nuestro dedo en su boca,y frotaremos con suavidad sus dientes y encías, recompensándolo con un poco de comida cada vez que nos deje hacerlo.
Cuando nos deje hacer esto, cambiaremos nuestro dedo por un cepillo de dientes para perros, asegurándonos de no frotar demasiado. Una vez que se ha acostumbrado al cepillo empezaremos a usar también la pasta de dientes para perros (nunca uses dentífrico para humanos, ya que pueden ser dañinos)

Las primeras veces intentaremos no hacer este proceso demasiado largo , y si vemos que nuestro perro se irrita lo suspenderemos. Es probable que al principio no nos deje y se canse enseguida, pero ya iremos aumentando el tiempo del cepillado a medida que se acostumbra; lo importante en esta fase es que nuestro perro vea la manipulación de su boca como algo normal, para cuando sea adulto y posea su dentadura definitiva, los hábitos de salud bucal estén establecidos por completo.

Una vez conseguido esto debemos ser constantes y mantener la costumbre del cepillado, realizando la limpieza al menos una vez a la semana, y de forma ideal  cada día.

Podemos complementar esta limpieza con diferentes productos, como sprays dentales , premios o golosinas, juguetes.., que ayudan a mantener la higiene dental retrasando la aparición de la placa y el sarro.